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Por Alfonso Rangel

Finanzas y protección patrimonial

👵 El retiro en la Era Millenial:

Aún estamos a tiempo de desactivar la bomba.

En los últimos meses hemos estado viendo en diversos medios de comunicación noticias relacionadas con la problemática que será en un futuro el tema de las pensiones para la generación millenial (personas nacidas entre 1981 y 1996 según la Pew Research Center).

¿Pero qué tan grave es el problema o porque deberíamos de preocuparnos tan en serio?

Primero tenemos que entender que las reglas relacionadas con el tema de las pensiones en México cambiaron radicalmente a partir de Julio de 1997; anteriormente el Gobierno Federal por medio del Instituto Mexicano del Seguro Social, se hacía cargo completamente del tema de pensiones, las cuales funcionaban básicamente de esta forma:

Los trabajadores en activo eran la mayor parte de la población y aportaban al sistema a una cuenta concentradora única y por otra parte estaban los pensionados que recibían una pensión de acuerdo al sueldo promedio de los últimos cinco años y dicha pensión podía llegar a ser hasta el 100% del mismo.

El sistema funcionó muchos años de esta forma, ya que la esperanza de vida era menor que la actual y la proporción de trabajadores en activo era por mucho mayor que el número de pensionados y de esta forma los trabajadores activos financiaban las pensiones de los que se retiraban.

Pero la situación demográfica comenzó a cambiar a partir de los años 80’s y la gran cantidad de trabajadores en activo comenzaron a pasar a jubilarse lo cual empezó meter presión en el fondo ya que no era suficiente la proporción de trabajadores en activo para financiar a los trabajadores que se van retirando y cobrando sus jubilaciones además de qué la esperanza de vida fue aumentando y como consecuencia las pensiones debían de ser pagadas por más años a las personas jubiladas.

Para poder completar el fondo y seguir pagando las jubilaciones el gobierno federal tenía que inyectar recursos del presupuesto al sistema de pensiones para subsidiar esta forma de pensiones lo cual iba llegar el punto en que iba ser inviable y podría llevar al país a la ruina financiera.

El cambio radical al sistema de pensiones.

Es por ello que a partir de 1997 el gobierno cambió el régimen de pensiones para pasar de una cuenta única o reparto definido para pasar a un esquema de cuentas individuales administradas de manera independiente por empresas privadas las famosas Afores (Administradoras de Fondos para el Retiro), copiando el modelo Chileno.

Ahora cada trabajador tendría una cuenta individual en la cual estaría recibiendo aportaciones de manera tripartita por una parte el mismo trabajador por otra parte su patrón y otra parte el gobierno federal.

De esta forma cada trabajador aportaría en función al sueldo que ganara y la administradora de los fondos concentraría el dinero de todos los trabajadores para invertirlo en instrumentos de inversión y proyectos productivos para generar un mayor rendimiento, es decir el gobierno federal ya no tendría control directo sobre estos fondos y ya serían manejados de manera profesional e independiente por entidades especialistas en la gestión de este tipo de fondos.

Hasta ahí suena como un buen cambio en donde todos ganarían, el gobierno se quitaría una gran presión de encima y el reparto sería más justo y equitativo porque iría en función de lo que gana y de lo que trabaja cada persona.

Pero el sistema tiene grandes deficiencias y es por eso que hay una gran preocupación en el futuro muy cercano cuando las personas para las cuales aplica este esquema; que recordemos son las que comenzaron a cotizar a partir de julio de 1997 que es cuando se inició el cambio.

El sistema de pensiones no será suficiente para mantener el nivel de ingresos actual cuando llegue la edad de retiro.

Una de las grandes deficiencias de este esquema es que estaba basado en una aportación muy baja ya que un trabajador solamente ahorra un 6.5% de su sueldo cotizado es decir si tiene un esquema de nómina en el cual su patrón lo cotiza con un salario menor a lo que realmente gana y el resto se lo da en efectivo «por fuera», ese extra no está siendo considerado como parte de su sueldo para el cálculo del ahorro en su cuenta individual.

Dicha práctica es ilegal pero lamentablemente es una práctica muy común por parte de muchos patrones en México y hay muchos trabajadores que terminan aceptando estas condiciones porque se le vende la idea de que con eso se ahorra impuestos y recibirá una mayor cantidad de dinero en el corto plazo ignorando que están afectando enormemente su futuro financiero.

Los Millenials no generan suficiente antigüedad en los trabajos.

Otra de las situaciones que afectan gravemente es la alta tasa de rotación laboral una característica del mercado laboral de la generación millenial, es la elevada inestabilidad laboral, esta generación no se ve trabajando para una empresa toda la vida como sus generaciones antecesoras y puede ir cambiando de empresa en empresa hasta encontrar una que cumpla con sus aspiraciones y debido a esa alta tasa de rotación laboral hace que no tenga una estabilidad y una cotización continua para el sistema de Afore.

Ya que bajo este nuevo sistema de pensiones se requiere tener 1,650 semanas cotizadas (casi 32 años) de manera continua, esto hace muy complicado de cumplir si la gran mayoría no tiene una cotización continua y existe un alto grado de informalidad laboral, y falta también considerar a todos los que trabajan de manera independiente o freelance.

Al final cuando se llegue a la edad legal de retiro que son 65 años actualmente, lo único que percibirá un trabajador es el saldo que haya acumulado en su cuenta de Afore lo cual según diversos estudios establecen que no será mayor que el 30% de su último ingreso.

Esto hace que sea prácticamente una bomba de tiempo ya que toda una generación estará condenada a un retiro en la pobreza, aunque si bien el sistema permite que el trabajador haga aportaciones voluntarias las cuales incluso pueden ser 100% deducibles de impuestos es muy poco el número de trabajadores que lo hace.

PPR: el Plan B

Es por ello que resulta importante destacar que existen productos financieros que están al alcance de todos, llamados Planes Personales de Retiro (PPR) los cuales son un complemento al sistema de pensiones oficial ya que en un plan personal de retiro uno puede decidir cuánto ahorrar en base a una proyección de lo que le gustaría recibir en su retiro además de que puede elegir entre varias compañías financieras que lo ofrecen incluso hay algunas que además de formar un ahorro, cuentan además con un seguro de vida y un seguro de invalidez dándole una mayor protección, siendo esta una gran ventaja sobre las Afores; además de que algunos pueden ser contratados en pesos protegiendo su poder adquisitivo por medio de UDIs (Unidades de Inversión) o incluso en moneda extranjera como el dólar.

Los planes personales de retiro han cobrado mayor relevancia en los últimos años pero aún hay muchas personas que desconocen cómo funcionan y cómo pueden tener uno, ese es el mayor reto que tienen las compañías financieras, asesores financieros y el propio gobierno para divulgar la información necesaria para que las personas tomen una mejor decisión en la planeación de su futuro utilizando esquemas alternos e incrementando su porcentaje de ahorro para su retiro, es la única forma de desactivar la bomba de tiempo que representan las pensiones de la generación Millenial.

La única persona que puede ver por nosotros en el futuro somos nosotros mismos en el presente.

Alfonso Rangel es asesor financiero, especialista en protección patrimonial y planeación financiera, así como broker de seguros autorizado por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.

Contacto y más contenido en:
https://guardianfinanciero.com/

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